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Halloween

Halloween en Ashenvale

Las calabazas despiertan

Cada año, cuando las noches se alargan, algo empieza a crecer en los campos de caza.

1

Rompé calabazas

En los campos de caza de tu nivel crecen las Big Honey Pumpkins. Cada una que rompés es una sorpresa. A veces no pasa nada, a veces despierta un Goblin Ghoul con su escolta, y a veces sale Jack o’ Lantern.

2

Pagale a Jack… o no

A Jack hay que pagarle. Con caramelos seguís cazando; sin ellos, te tira un truco, que puede ser una maldición en el pueblo o, peor, un viaje sin vuelta a Dark Fortress.

3

Escapá de la fortaleza

Adentro te esperan sus monstruos, las Pumpkin Robot, los Goblin Ghoul y el Pumpkin King, además de otros personajes. Salís cuando lográs sumar 50 muertes o cuando pasan 20 minutos, con el botín que hayas sabido defender.

4

Cobrá tu premio

Los caramelos se cambian con Rico, el mercader que se encuentra en las ciudades. Y lo que cazaste no se pierde, porque la Spectral Master lo anota y te lo paga en recompensas.

Halloween Candy SP Scroll (High-grade) Scroll: Ashenvale Enchant Scroll: Enchant Weapon (S-grade) Scroll: Enchant Armor (S-grade) Cloth Piece Top-grade Life Stone

El autofarm nunca pelea con los monstruos de Halloween. Mientras está prendido no los elige como objetivo y tus ataques y skills sobre ellos se rechazan. Apagalo y cazalos a mano.

La historia de Halloween en Ashenvale

Se rumorea que cuando las noches empiezan a alargarse, algo cambia en el mundo. Los cazadores vuelven del campo hablando de calabazas que ayer no estaban, gordas y sonrientes. Nadie sabe quién las planta.

Los más viejos dicen que muchas veces las merodea Jack, un brujo con cabeza de calabaza que no hace nada gratis y acecha a quienes las rompen, y que su hermano gemelo Rico anda por las ciudades cambiando caramelos por cosas que nadie más vende. Y hay quien jura que existe una fortaleza oscura que no figura en ningún mapa, adonde van a parar muchos de los que se niegan a pagarle a Jack.

Una mañana aparecen en el mundo abierto calabazas enormes, con una sonrisa que nadie talló. Así empieza todo. Rompé una y vas a saber qué guardaba adentro.

Una Big Honey Pumpkin entre enredaderas, con su sonrisa encendida
Una Big Honey Pumpkin. Cada una guarda una sorpresa distinta.

A veces, de la cáscara sale arrastrándose un Goblin Ghoul, engendrado en la pulpa. Nunca viene solo. Sus escoltas de hueso se levantan con él y pelean como uno. Destruilos a todos y la calabaza paga, con caramelos, scrolls y las recompensas de Halloween.

Un Goblin Ghoul recién salido de la calabaza, con su escolta de esqueletos y caballeros
El Goblin Ghoul y su escolta, recién salidos de la calabaza.

Otras veces, en lugar del Goblin Ghoul aparece Jack o’ Lantern, el brujo bromista. Es un aprovechado que no viene a pelear sino por tus caramelos, y no deja ir a nadie sin cobrar. Con sus magias te ata al suelo y te obliga a elegir entre entregarle algunos de tus dulces o llevarte uno de sus trucos.

Jack o' Lantern con sombrero de bruja diciendo: Not so fast, mortal. Nobody leaves without paying!
Not so fast, mortal. Nobody leaves without paying!

Hay algo que Jack no soporta, y son los bravucones que revientan calabazas muy por debajo de su fuerza. A esos ni les pregunta. Los manda siempre a una de las ciudades con algún aspecto maldito encima, para que todos los vean pasar. Con los demás, su juego sigue: dulce o truco.

Los trucos de Jack son conjuros. Puede mandarte a una de las ciudades de la zona con una maldición encima y otra cara, una cabeza enorme o un cuerpo encogido, que no se va hasta que cazás los monstruos que te pide. O puede hacer algo peor.

El peor de sus trucos se llama Dark Fortress. No hay camino que lleve ni puerta que saque. Jack te arrastra, y la fortaleza decide cuándo te vas. Para escapar tenés que destruir a sus monstruos o sobrevivir el tiempo que ella exige. Y no estás solo, porque hay otros que también cayeron, y adentro nadie prohíbe que se maten entre ellos. Incluso eso parece tener premio.

Las torres de Dark Fortress recortadas contra el cielo, vistas desde una terraza
Dark Fortress, partida en cuatro alas.

La fortaleza tiene poderes propios. Cuando intentás escapar, te devuelve a sus galerías con un simple hechizo. Ahí andan muchas clases de criaturas, entre ellas los Goblin Ghoul y el King. Una vez que cruzás las primeras salas, es imposible volver a la entrada. En los puentes internos giran los vórtices, que no soportan ver a nadie quieto, y por cada rincón rondan los espectros. Juntos vigilan a quien intente esconderse y lo arrojan a los pies de los monstruos de la fortaleza.

Las galerías nunca están vacías. Los arqueros Grim y las Cursed Housemaid son los más numerosos; con ellos rondan los Grave, los Headless Knight, los magos Doom Servant y los espectros. Ninguno es un jefe, pero son muchos y vuelven enseguida, y cada uno que cae te acerca un poco más a la salida.

Cursed Housemaid, esqueletos y un espectro frente a uno de los portones de la fortaleza
Los monstruos de la fortaleza, con las Cursed Housemaid, los esqueletos y los espectros.

Entre ellos andan dos presas más duras. La Pumpkin Robot, una calabaza poseída con puños de hierro, devuelve parte de cada golpe que recibe. Y en casi todas las dimensiones espera el Goblin Ghoul de la fortaleza, más fuerte que el de afuera y con su propia escolta. Cuestan más de matar, pero el botín lo vale.

Una Pumpkin Robot de cabeza en llamas y puños con púas frente a la fortaleza
La Pumpkin Robot, la calabaza poseída.
Un Goblin Ghoul con escudo dorado y arma en llamas en una terraza de la fortaleza
El Goblin Ghoul de la fortaleza.
El jefe de la fortaleza

En el corazón del lugar se encuentra el Pumpkin King, que nunca espera en el mismo sitio. Aparece en una de las alas, rodeado de sus guardias, y todos se enteran. Solo en la dimensión más baja no hay rey, y en su lugar manda un Goblin Ghoul con su escolta. No es un enemigo para uno solo, y mucho menos para cualquiera, pero cuando muere deja caer el mejor botín de todos los monstruos.

El Pumpkin King con su linterna encadenada y dos guardias detrás

Levanta a sus enemigos en un torbellino y los estrella contra el suelo, se cura cuando está herido, llama a su escolta y se enfurece cuando le queda poca vida.

Todo lo que juntás ahí adentro, incluido el botín del King, sigue siendo de la fortaleza hasta que salís. Si morís, gran parte puede quedar en el suelo, y si te mató otro guerrero, las probabilidades son aún más altas. Pero ojo, quien cargue después con ese botín correrá la misma suerte hasta que logre escapar.

Con los caramelos en el bolsillo, buscá a Rico, el hermano gemelo de Jack. Tiene la misma debilidad por los dulces, pero no juega bromas ni lanza conjuros, prefiere los intercambios. Lo vas a encontrar en las ciudades, al lado de la calabaza grande.

Rico junto a la calabaza grande del pueblo, con su ventana de intercambios abierta
Rico y su ventana de intercambios.

Cerca de él está la Spectral Master, que no se pierde nada de lo que hacés y recompensa a los que más se animan.